y pasiones... porque es fin de semana romántico y no solo de filosofía
vive el hombre... ni la mujer.
Ahora bien, no todo romanticismo está siempre acompañado, es decir, a
veces es un poco nostálgico porque la persona que nos inspira está lejos... y
nos invade más bien la duda de si acaso guarde en su caparazón una
esperanza para nosotros.
De cualquier modo, podemos ser románticos en plena soltería. Quizá es
cuando más nos invade cupido y el suspiro por el abrazo deseado... en el umbral
de lo aún por venir.
Tras un hermoso sol de atardecer, luego de largos días de lluvia, ayer
llegó el viento con la fuerza de las olas del mar entonando el despertar de las
campanas. Toda la noche me acompañó el arrullo del canto de los árboles bajo la
luz de la luna y las estrellas. Y dulces sueños se bordaron mientras dormía...
Así que hice una selección de canciones que pueden acompañar, alimentar y hacer gozoso nuestro romanticismo. Definitivamente la música es el lenguaje del amor... De ahí que el
baile sea uno de los más bellos preludios del placer.
Siendo así, antes de sumergirnos en las mieles habrá que detenernos en
una melódica reflexión sobre la belleza... A veces, un encuentro afortunado nos conmueve justo en medio de
nuestros mayores desalientos... como si quien nos cuida en el cielo supiera
mejor que nosotros dónde se cosecharán nuestras futuras alegrías... amor del bueno....
Y si de propuestas atrevidas se tratase, creo que esta noche... Luis
Eduardo Aute atina en su inspiración. Ciertamente... con la anticipación de
luis miguel...
Si hemos aceptado visitar la guarida del otro, visitar su ethos, una
vez raptados por los designios del corazón no habrá otra cosa mejor que decir amarte es un placer... Y entonces... no quedará otro remedio que enredarse... hoy...
Quizá entonces sea el tiempo de hacer una petición de principio, no al
pie de la letra, pero sí con el ímpetu y el espíritu de "intentar ser uno
mismo" y construir una vida de amor que solo compita con la muerte, un
convivir que nunca se conforme con convencionalismos ni autocomplacencia
alguna... contigo... Niña Pastori
Lo cierto es que cuando se trata de amar, debemos confesar que, al
final de cuentas solo josé...josé... logra hacer hervir el pequeño, o gran,
romántico que todos llevamos dentro.
Y claro, en la vida real... la torpeza, la premura, el nerviosismo, la
interrogante, el miedo y la timidez de nuestro ser mortal, además de los
inconvenientes prácticos de la cotidianidad, estar a punto de caer en un resfrío, el agotamiento de vida, la conmoción, la incertidumbre de la
partida o la simple parálisis ante la sorpresa... son poco propicios para el romanticismo... sin por ello dejar de ser momentos que se viven con todo el corazón... y si te quedas ¿qué?...
Precisamente por eso nos enamora el amor... porque nos permite acariciar el sueño
de nuestra inmortalidad y llegar a la cima del cielo...
Y tú... ¿con música quieres amar?
Fuerte y romántico abrazo
lleno de magia de tortuga enamorada.
¡Feliz fin de semana!
Breve acotación: una disculpa por la propaganda forzada de la plataforma de youtube que tampoco le va al romanticismo; y una aclaración obligada: nos referimos al romanticismo que evoca al romance... a las mieles del enamoramiento y no al ideal trágico del amor romántico de antaño que no se llega a concretar, se alimenta de carencias, de sueños destinados a nunca cumplirse y sublima la posibilidad misma de amar.
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