...del alma.
Lo más próximo para nosotros es la consciencia de uno mismo. La experiencia íntima de nuestro propio ser. Ese espacio en el cual sabemos la diferencia entre nosotros y el mundo. Desde el cual se fincan las diversas cercanías de nuestra vida. El lugar del pensar. Un cuerpo en unidad cuya fortaleza se refleja en la salud física, mental y social.
El encuentro entre dos almas esconde más de un misterio. La forma en que los seres humanos desarrollamos nuestro ser social desde el hogar y aprendemos a relacionarnos con otros seres humanos es la forma en que vamos tejiendo las huellas de los afectos que nos conforman con el paso de la vida... con el paso de los años. De pronto, quien nos es extraño se vuelve cercano y vamos conservando recuerdos valiosos que le dan un lugar especial a quienes conocemos y conocimos. Nuestro ámbito social es una parte indispensable de nuestra vida. Es motivo de alegrías, de solidaridad, de gratos recuerdos, de comprensión y conmemoración. En el camino de la vida, encontramos seres afines con quienes crecer y aprender a vivir. Y descubrimos en nuestra familia la mayor afinidad posible para construir espacios de amor. Porque toda cercanía nos remite a alguna forma de amor. Y éste es el más bello misterio que encierra el encuentro entre dos almas. Una condición de excepción. Pasa muy pocas veces. Me refiero al amor en sentido romántico. También la amistad es una suerte de milagro de vida.
Cuando nos preguntamos sobre la vida, sobre el pensar, sobre la salud de nuestro cuerpo, sobre lo que nos es próximo y sobre lo que nos es lejano, en fin... ante todas las interrogantes que buscan sentido para la existencia, llegamos al encuentro, a la cercanía, al milagro del amor y del cariño, a la amistad y a la familia... llegamos a nuestro ámbito social como el lugar que pone en sintonía nuestra vida entera. La cercanía en donde la soledad cobra sentido para acercarse a la conversación desde el fuero interno. La construcción mutua de sentido sin oposición y en armonía incluso siendo diferentes y sin estar siempre de acuerdo. Y por eso la agenda de la polarización es tan cruel para la humanidad, la polarización que los mandatarios quieren perpetuar con fines mezquinos. Porque hacen de los ámbitos sociales: territorios de agresión entre seres humanos a causa de las ideas que se defienden o en las que se cree o se confía. No permitamos que las guerras de las ideas, ni las guerras del mundo, entren a nuestros hogares o trastoquen el desarrollo de nuestra saludable vida social.
Y tú... ¿renuncias a la polarización?
Lindo jueves
mágicas tortugas.