lunes, 4 de mayo de 2026

izquierdas...

... y derechas.



Cuesta distinguir las opciones políticas, en tiempos recientes. Posturas radicales caracterizan la polarización de la opinión pública y cada quien se autodefine con base en lo que más le guste y disguste de cada extremo. Poco importa la realidad. Todo se trata de lo que cada quien piense de ella. Todo se trata de la opinión. Ya no son los tiempos de la ideología. Sin embargo, sí son tiempos de fuertes definiciones frente a los problemas que enfrenta el mundo y el actuar de quienes con su hacer nos guían en medio de un naufragio anunciado. Digo nos guían no porque sean un buen augurio, más bien, porque son quienes deciden los caminos que obligadamente transitamos la mayoría en total indefensión. Digo fuertes definiciones porque no podemos ser indiferentes ante un mundo resquebrajado. Me gusta más hablar de posturas y soy más de la idea centrista de la social democracia. La izquierda coquetea con un socialismo trasnochado. La derecha se encumbra con un nacionalismo individualista, si es que existiese tal cosa. En ambos extremos sólo se cosecha enojo y encono, incluso odio. La izquierda se llama a sí misma progresista. La derecha se abandera como libertaria. Desde mi punto de vista lo que existen son personajes cuyas propuestas acumula influencias diversas, en algunos casos coinciden y en otros se repelan entre sí. Sin importar cómo se llamen a sí mismos. Pero han aprendido a manipular a las masas con el falso discurso de las izquierdas y las derechas. El detonante económico marca las diferencias más sustanciales. Pero tales diferencias también se prestan a la demagogia mutua cuando en la realidad la inutilidad para resolver las urgencias económicas es la misma en ambos extremos (la izquierda y la derecha). Se trata de etiquetas que obligan posturas que las sustenten pero en el fondo vivimos la orfandad de la vida política ahora que todo se trata de la opinión pública. Observamos que el fascismo y el populismo pueden ser de izquierda y de derecha. Y que no se libran las ideologías de su propio fracaso ante una realidad que rebasa los discursos por mucho que traten de adormecernos con narrativas y relatos sin fin tanto unos como otros. Ambas posturas apelan a las emociones de quienes los escuchan y entre sí se distinguen muy poco. En ambos extremos de lo que se trata es de ganar adeptos a cualquier costo, de sumar los votos y de ganar el poder. Y terminan diluyéndose entre sí, representando lo mismo, por mucho que se esfuercen por enriquecer sus monólogos de autoafirmación. Vivimos tiempos en los cuales es mejor evitar hablar de política, lo cual es realmente triste. Una vida en sociedad se nutre de diálogos.  


Y tú... ¿confías en la política?

Dichoso inicio de semana...
y feliz mayo lleno de magia
de tortuga.


 

martes, 28 de abril de 2026

día...

 ...de sol.



Calurosa primavera: un día sí y dos días no. Hoy fue día de mucho calor... el sol se regaló con todo su esplendor. Lo cual siempre es motivo de festejo. El sol es casi un milagro. Nos ilumina y nos permite incluso respirar. Como metáfora, en el tarot, es una de las cartas más bellas y alentadoras que alguien puede recibir. También está asociado a la divinidad. A la alegría. A la vida misma. 

En medio de esta tímida primavera 2026 se dejó ver un día cálido y de paz. Acompañado del canto de las aves. Que se intercala entre días de lluvia y de tonos más grises. Lo cual la naturaleza agradece. ¿Será acaso el cambio climático lo que nos trajo esta primavera tímida y ligeramente lluviosa? No lo sé.

Normalmente son tiempos en que florece el amor: cuando llegan las flores... es como un despertar a la vida. Nuevas semillas cultivan los sentimientos que han durado a lo largo de la vida, de los años... Y si hay soledades, son tiempos también para descubrir sentimientos. Días de inicio. Es cuando nacen los nuevos amores. Los nuevos hábitos. Cuando se festeja también la amistad. Todo esto es la primavera. Y aunque este año tímida se asoma por mi ventana cada amanecer, siempre es un regalo del sol que nos invita a la contemplación.


Y tú... ¿amas en primavera?

Buenas noches.
 


miércoles, 22 de abril de 2026

fuerza...

 ...y determinación.



Muchas veces en la vida se trata de no renunciar...de perseverar en el esfuerzo de llevar a buen puerto nuestros planes y proyectos. De trabajar paso a paso en aras de cumplir una meta propuesta. Sin dejarse decaer por las dificultades. Simplemente no renunciar. Con fuerza y determinación se cumplen la mayoría de los propósitos. Con paciencia. Con entrega. No siempre es sencillo y no debemos debilitarnos ante las dificultades del camino. Encontrar el sentido de nuestra vida y dotar de significado nuestro camino.


Y tú... ¿cómo enfrentas las dificultades?

Hasta mañana.

lunes, 20 de abril de 2026

espera...

 ...de vida.



Vivir es el arte de la paciencia. Todo en esta vida requiere una espera. Breves instantes y no tan breves momentos constituyen el día a día en donde aprendemos a entretenernos para llevar a buen término las esperas. La paciencia durante la enfermedad. La espera que da vida. Viviendo un día a la vez. Tratando de ganarle tiempo al tiempo. A veces, llenándonos de ocupaciones. Otras veces, liberándonos, al fin, de algunas obligaciones. De tal manera que podamos recibir los frutos de las fechas postergadas. En aras de dar fin a todas las esperas. Y, sin embargo, la vida nos sorprende con una nueva espera.   


Y tú... ¿qué esperas al despertar?

Paciencia...
queridas tortugas
y
feliz inicio
de semana.

viernes, 17 de abril de 2026

cuerpo...

 ...feliz.



Tener un cuerpo o ser un cuerpo... a veces nos remite a una carga. Como si viviésemos dentro de un cuerpo extraño a nosotros mismos. Esto es más severo cuando enfermamos. Y se abre una distancia mental y psíquica, desde el pensamiento, durante la espera paciente por sanar. Los cuidados del cuerpo nos ocupan cotidianamente. Con más o menos dedicación... lo mejor es cuidar de nosotros mismos cuando nos sentimos débiles y cuando estamos fuertes y sanos. Mantener al cuerpo feliz es un arte. Y ser felices con nuestro cuerpo: un don. A veces nos es tan lejano y ajeno nuestro propio cuerpo que necesitamos reconciliarnos con nosotros mismos para apreciarnos en verdad. 

Somos un cuerpo. Un cuerpo pensante. Un cuerpo susceptible de estar sano y de enfermar. Un cuerpo doliente y un cuerpo feliz. Un cuerpo joven. Un cuerpo envejeciendo. Un cuerpo envejecido. Y esto implica un peso que nos caracteriza. Una forma que nos define. Una carga. Nuestro cuerpo guarda las huellas de nuestra vida, cada sonrisa y cada llanto quedan en él sujetos a la memoria. Sentimos con el cuerpo. Vivimos corpóreamente. Nos es indispensable el cuerpo que somos. El cuerpo que tenemos. Por eso las exigencias del cuerpo nos orillan a cuidar de nosotros mismos. A veces con desgano. Incluso con pereza. Por eso el ánimo es tan importante para darnos a nosotros mismos lo que necesitamos para no enfermar. La relación con nuestro cuerpo no puede ser de rivalidad con nosotros mismos. Es importante vivir en armonía. Cuidar nuestra mente es también cuidar nuestro cuerpo. Mantenernos psíquicamente enteros, en unidad, es una condición sine qua non. 

La relación entre nuestro cuerpo y nuestra mente sigue teniendo sus misterios. Más cuando tratamos de remitirnos al alma. O a la razón. Lo que es innegable es que somos en unidad. Por eso es importante que nuestro cuerpo viva sano y en una relación sana con nuestro ser pensante. Por muchos años me ocupé de desarrollar una definición de la consciencia que diera lugar a estos misterios en aras de una solución. Lo cual ya no tiene tanto propósito porque con la inteligencia artificial se define corpóreamente el supuesto pensar que se quiere atribuir a la tecnología. Por mi parte avancé en mi definición y logré un breve texto al respecto, todavía inconcluso. En otra ocasión lo socializaré en este espacio. Pero esta reflexión sobre el cuerpo me recordó tales caminos recorridos con mi cuerpo y con mi mente. Y son tales recorridos los que le dan sentido a la vida. Son las huellas indelebles que quedan en nuestra alma. En nuestro corazón. Aquello en lo que nos empeñamos. En unidad. A veces en los grandes esfuerzos que nos proponemos, nuestra mente y nuestro cuerpo se distancian y resquebrajan. Y la sanación es el camino de regreso: armonizar cuerpo y mente. 


Y tú... ¿eres un cuerpo feliz?

Feliz viernes.