...pasajera.
Si bien son más los años que vivimos nutriéndonos de la juventud, lo cierto es que el cuerpo envejece y eso nos cambia para siempre. Podemos decir que la juventud empieza de la mano de la adolescencia y todavía la década de los cuarenta acompaña sus mieles de la mano de la edad madura. Cada quien tendrá su propio balance, porque muchas veces se asocia el ser joven a un estado de ánimo y no necesariamente a un estado físico. Al mismo tiempo es un estadio bastante efímero. Porque podremos estar de acuerdo en que la década de los cincuenta es un gran parteaguas, incluso cuando quedan años por venir que ponen en evidencia la relatividad de la vejez y el alcance de la juventud.
Lo que hace de la juventud una experiencia pasajera es el cambio que se experimenta en el cuerpo conforme pasan los años. Cambios que pueden ser difíciles de afrontar y asumir. Descubrir que tenemos fecha de caducidad con base en las secuelas del paso del tiempo en nuestro cuerpo no es tarea fácil. Nos resistimos. Nos invade la nostalgia. Nos entristecemos. Porque descubrimos limitaciones e impedimentos que no imaginamos padecer. Descubrimos que existen dolencias de todas naturalezas. Y que, a manera de lotería, a todos nos toca al menos una.
Y tú... ¿lamentas envejecer?
Linda noche...
jóvenes y mágicas
tortugas.