martes, 7 de octubre de 2025

realidades...

 ...indisolubles.



El paso de los años en nuestra vida no es un camino disociado. Es un continuo ser y estar en unidad. En donde el balance fundamental de nuestros recuerdos y hechos tampoco se disuelven entre sí. Por eso cada uno de nuestros pasos es fundamental. Y el poder recuperar en el presente la belleza de nuestro andar a pesar de los tropiezos... Con un trazo tenue y generoso que nos permita entregarnos al futuro enteros.

La realidad es en unidad latente y se compone de múltiples circunstancias a la vez. Circunstancias que pueden ser percibidas de más de un modo. Es difícil lograr descifrarla por completo. Y tampoco podemos evadirla. Aprendemos de ella y la conformamos como una de sus partes. Nosotros somos reales. Estamos vivos y es un regalo poder también construir realidad con nuestras vidas y nuestros actos.

La realidad tiene claroscuros como tonos tornasolados de arcoiris. Así como nosotros gozamos de lucidez y somos ofuscados. Ella es traslúcida e indisoluble en sí misma. Somos nosotros quienes podemos narrar de ella los cuentos más hermosos y percibirla en pedacitos para trazar el mapa de nuestra propia fortuna.


Y tú... ¿amas la realidad?




lunes, 6 de octubre de 2025

temple...

 ...creativo.



La inspiración guarda una magia particular. La inspiración nace dentro del corazón. La inspiración se manifiesta como un movimiento fuera de sí. Cual envoltura que se desdobla y abre con dulzura... para ser compartida. Al menos: con uno mismo.

El temple creativo se asemeja a las horas en que dicha envoltura se apresta a dar de sí a quien quiera salir de sí, desde el fondo de su corazón, colmado de magia de tortuga.

Con pausa o con premura, se descubren las mieles de nuestros grandes descubrimientos de vida. Sin importar quién sea la persona, ser humano es ser también una persona capaz de encontrar dentro de sí verdades sobre sí mismo. Para lo cual se requiere de mucha dedicación y vocación creativa. 

Pertenecer al mundo es compartir tales verdades propias y ser parte de descubrimientos compartidos. De tal suerte que se forma un mosaico de células cognitivas en donde todos estamos representados y persona alguna segregada. De tal suerte que nuestra exigencia ética es no violentar tales mosaicos de pertenencia común. 

Lamentablemente, existen dos grandes tragedias, además de las guerras. Por una parte, hay un deterioro de la vida personal de quienes viven de causar violencia cuyas aportaciones al mosaico de lo común llevan al mundo a la decadencia. Por otra parte, el sistema económico reproduce brechas de desigualdad que hacen a grupos poblacionales tan alejados unos de otros que se pierde el sentido de lo común. Es por eso que nuestro mosaico común está desgajado de tantas formas irreductibles. 

A medida que más avanza el desarrollo tecnológico, que es el sino de estos tiempos: la gran vanagloria, más avanza la demolición de la vida social. No tiene porqué ser así. Pero se debe atender el problema. Prestar atención a la realidad con ojos renovados desde donde se pueda dialogar cambios profundos. ¿Seré acaso muy optimista? Lo sé. Todo parece indicar que la suerte está echada y frente a la inteligencia artificial; y todo lo que viene por delante; las guerras, la violencia, la carencia de vida social justa y/o vida igualmente digna: cada uno se encuentra donde le tocó estar. Como en los tiempos de pandemia. Como si se hubiese segregado en nuevas capas y olanes la sociedad en pos de mayores desigualdades. Se vuelven imperceptibles. Al mismo tiempo que se vuelven más evidentes las diferencias de antaño, tan vigentes. Un mundo dividido entre ricos y pobres. Y ahora peor aun: entre ricos, pobres y criminales. Quienes, éstos últimos, pueden ser tanto ricos como pobres. 

Por eso no hay mosaicos posibles. Hay sólo fragmentación: pequeñas, o grandes, sociedades del conocimiento que luchan por sobrevivir con más o menos recursos para su subsistencia. Muchas veces aislados de los verdaderos problemas del mundo. Últimamente me interrogo mucho sobre el rumbo del mundo y si hubiese alguna persona que pudiese responder tal pregunta.


Y tú... ¿conoces el rumbo del mundo?

No olviden
ver la luna...
Hasta mañana
mágicas tortugas.

 

sábado, 4 de octubre de 2025

el aliño...

 ... de la vida.



¿Qué le da sabor a nuestra vida? Es decir, aquello que nos libra de lo monótono: de lo insípido de la vida cotidiana... en medio de nuestra disciplina diaria. Porque vivir debe privarse de ser aburrido. Encontrar, en lo simple, lo excepcional es una forma de enmarcar mi pregunta. Así como, descubrir lo sencillo en lo complejo. Tanto como maravillarnos ante lo grande y cultivar lo pequeño. Para cosechar con grandeza. No lo sé. La vida parece necesitar su propio aderezo personal. Algo que nos motive y nos mantenga de buen ánimo. ¿Ustedes que piensan?

El arte y el alimento son un gran condimento. El deporte y el entretenimiento saludable: buenas compañías. La meditación y la lectura: recintos de paz que se acoplan a nuestras rutinas. La naturaleza: un deleite milagroso. El descanso. Tanto como el trabajo. El verdadero aliño está en uno mismo.


Y tú... ¿condimentas tu vida?


viernes, 3 de octubre de 2025

octubre...

 ...despejado.



Hoy amaneció el cielo azul adornado de viento tras semanas de días grises de lluvia y frío. La temporada de lluvia ha sido más estruendosa que en otras ocasiones. Octubre, normalmente, nos regala un aire soleado y un buen respiro para recibir los fríos de invierno. Veamos si este año podremos gozar de un mes despejado de tormentas. Los pronósticos indican lo contrario. Y las humedades van dejando la huella torrencial de toda el agua que hemos sentido y visto caer. 

Entrado el último trimestre del año empiezan todo tipo de planes y preparativos. El tiempo, dicen, pasa volando. Los años se acumulan sin percatarnos de la velocidad: inmersos en nuestras ocupaciones. Pronto será un año más. Y no tan pronto pasan tres meses en los que todo puede ser posible, aún. Para quienes guardan esperanzas de cambios y buenas noticias. En medio de todo lo que sabemos impide tiempos mejores más allá de nuestros esfuerzos. Lo importante es cultivar lo propio.

¿Qué enseñanzas nos deja el paso de los días? Es algo muy personal. En definitiva, la balanza de los aprendizajes se guarda en el fuero interno y nos compete como el logro que nos fortalece para el futuro. Esperemos que las lluvias nos hayan colmado de certezas ante la implacable, e impecable,  naturaleza. Como una oportunidad para aprender a convivir con ella de maneras más armónicas. Precaviéndonos en tiempos futuros de la indefensión ante eso que llaman cambio climático. Y en aras de ser mejores personas y seres capaces de adaptarnos a los cambios. En aras de nuevos caminos venideros.


Y tú... ¿cómo recibes a octubre?

¡Feliz inicio de mes!
Mágicas tortugas.

miércoles, 1 de octubre de 2025

ahorro...

 ... y prosperidad.



Existe una proporción, no necesariamente exacta, entre nuestra capacidad de preservar un ahorro y nuestra posibilidad de prosperar en nuestros propósitos. Guardar para nosotros mismos. Economizar energía. Vivir sin vencer los limites ni al margen de la frontera. De tal manera que descubramos la medida precisa de nuestro bienestar. Hablamos de un modo de vida. En equilibrio. Sin excesos. Sin excederse. Sin dar de sí más de lo que se tiene. En el seno de la templanza. Con prudencia.

La prosperidad anímica y el ahorro vital van de la mano. Y se refleja en cada una de nuestras acciones. Se traduce en hábitos en aras de la armonía. De aceptar el bienestar como un estado de naturaleza. Con moderación. Es la mesura entre el presente y el futuro que colma el presente de paz. Sin miedo a la calma. Con perseverancia.


Y tú... ¿preservas el presente para el futuro?