miércoles, 22 de abril de 2026

fuerza...

 ...y determinación.



Muchas veces en la vida se trata de no renunciar...de perseverar en el esfuerzo de llevar a buen puerto nuestros planes y proyectos. De trabajar paso a paso en aras de cumplir una meta propuesta. Sin dejarse decaer por las dificultades. Simplemente no renunciar. Con fuerza y determinación se cumplen la mayoría de los propósitos. Con paciencia. Con entrega. No siempre es sencillo y no debemos debilitarnos ante las dificultades del camino. Encontrar el sentido de nuestra vida y dotar de significado nuestro camino.


Y tú... ¿cómo enfrentas las dificultades?

Hasta mañana.

lunes, 20 de abril de 2026

espera...

 ...de vida.



Vivir es el arte de la paciencia. Todo en esta vida requiere una espera. Breves instantes y no tan breves momentos constituyen el día a día en donde aprendemos a entretenernos para llevar a buen término las esperas. La paciencia durante la enfermedad. La espera que da vida. Viviendo un día a la vez. Tratando de ganarle tiempo al tiempo. A veces, llenándonos de ocupaciones. Otras veces, liberándonos, al fin, de algunas obligaciones. De tal manera que podamos recibir los frutos de las fechas postergadas. En aras de dar fin a todas las esperas. Y, sin embargo, la vida nos sorprende con una nueva espera.   


Y tú... ¿qué esperas al despertar?

Paciencia...
queridas tortugas
y
feliz inicio
de semana.

viernes, 17 de abril de 2026

cuerpo...

 ...feliz.



Tener un cuerpo o ser un cuerpo... a veces nos remite a una carga. Como si viviésemos dentro de un cuerpo extraño a nosotros mismos. Esto es más severo cuando enfermamos. Y se abre una distancia mental y psíquica, desde el pensamiento, durante la espera paciente por sanar. Los cuidados del cuerpo nos ocupan cotidianamente. Con más o menos dedicación... lo mejor es cuidar de nosotros mismos cuando nos sentimos débiles y cuando estamos fuertes y sanos. Mantener al cuerpo feliz es un arte. Y ser felices con nuestro cuerpo: un don. A veces nos es tan lejano y ajeno nuestro propio cuerpo que necesitamos reconciliarnos con nosotros mismos para apreciarnos en verdad. 

Somos un cuerpo. Un cuerpo pensante. Un cuerpo susceptible de estar sano y de enfermar. Un cuerpo doliente y un cuerpo feliz. Un cuerpo joven. Un cuerpo envejeciendo. Un cuerpo envejecido. Y esto implica un peso que nos caracteriza. Una forma que nos define. Una carga. Nuestro cuerpo guarda las huellas de nuestra vida, cada sonrisa y cada llanto quedan en él sujetos a la memoria. Sentimos con el cuerpo. Vivimos corpóreamente. Nos es indispensable el cuerpo que somos. El cuerpo que tenemos. Por eso las exigencias del cuerpo nos orillan a cuidar de nosotros mismos. A veces con desgano. Incluso con pereza. Por eso el ánimo es tan importante para darnos a nosotros mismos lo que necesitamos para no enfermar. La relación con nuestro cuerpo no puede ser de rivalidad con nosotros mismos. Es importante vivir en armonía. Cuidar nuestra mente es también cuidar nuestro cuerpo. Mantenernos psíquicamente enteros, en unidad, es una condición sine qua non. 

La relación entre nuestro cuerpo y nuestra mente sigue teniendo sus misterios. Más cuando tratamos de remitirnos al alma. O a la razón. Lo que es innegable es que somos en unidad. Por eso es importante que nuestro cuerpo viva sano y en una relación sana con nuestro ser pensante. Por muchos años me ocupé de desarrollar una definición de la consciencia que diera lugar a estos misterios en aras de una solución. Lo cual ya no tiene tanto propósito porque con la inteligencia artificial se define corpóreamente el supuesto pensar que se quiere atribuir a la tecnología. Por mi parte avancé en mi definición y logré un breve texto al respecto, todavía inconcluso. En otra ocasión lo socializaré en este espacio. Pero esta reflexión sobre el cuerpo me recordó tales caminos recorridos con mi cuerpo y con mi mente. Y son tales recorridos los que le dan sentido a la vida. Son las huellas indelebles que quedan en nuestra alma. En nuestro corazón. Aquello en lo que nos empeñamos. En unidad. A veces en los grandes esfuerzos que nos proponemos, nuestra mente y nuestro cuerpo se distancian y resquebrajan. Y la sanación es el camino de regreso: armonizar cuerpo y mente. 


Y tú... ¿eres un cuerpo feliz?

Feliz viernes.

martes, 14 de abril de 2026

agotamiento...

 ... deliberado.



El cansancio tiene sus ciclos. Los cuales dan pie a las horas de descanso, reposo, calma y sueño. Cuando planeamos las actividades de nuestra vida no siempre apreciamos el agotamiento que implica llevar todo a buen término. Así como, a veces, tampoco calculamos cuánto tiempo nos va a implicar hacer todo lo que nos hemos propuesto. Con los años aprendemos a distribuir mejor nuestro tiempo y concluir más eficientemente nuestro quehacer. A agotarnos menos. Sin embargo, hay un acto deliberado en el mantenernos ocupados y el cansancio que esto conlleva. Como un acto de resistencia en protesta por nuestro estar vivos y ser conscientes de nuestra existencia. El sentirnos vivos gracias a nuestro estar en actividad constante. A veces, a menor esfuerzo, mayor cansancio. Otras veces, a mayor ocupación, menor agotamiento. También la inactividad agota. Toda actividad requiere hábitos y costumbres. El agotamiento también cansa. Etcétera.


Y tú... ¿cuándo te agotas?

Buenas noches.

viernes, 10 de abril de 2026

Artemis...

 ...II



Misión exitosa regresa tras conocer la luna desde una nueva perspectiva, a una velocidad nunca antes vista. Diez días de trayecto y una parte de humanidad unida a través del hallazgo de la conquista espacial. Hoy conocemos el lado oculto de la luna, cuatro personas lo vieron con sus propios ojos y con fotos nos acercan a tal experiencia. Tanto como a ver la Tierra desde la órbita lunar. Por un instante, podemos olvidarnos de todo y sentir el buen ánimo del avance de la ciencia y de la tecnología. Qué tan sencillo es vivir en paz. En medio de los horrores de todas las violencias que lastiman el mundo. Un mundo colmado de contradicciones. Parece irreconciliable Artemis II con la realidad de la Tierra. Necesitaríamos una misión a la Tierra para salvarla de la irracionalidad humana. 


Y tú... ¿qué misión prefieres?

Buen fin
de semana.