...feliz.
El año avanza aceleradamente. En este mes se festeja el amor (14) y llega el año chino (17) abriendo plaza con el caballo de fuego. Por no mencionar la luna llena (1) que acabamos de recibir: rebosante. Y celebramos el día de la Candelaria (2) con deliciosos tamales. Así febrero se coloca como el parteaguas del invierno con la esperanza de que las bajas temperaturas empiecen a ceder. El mes más corto (28). Y otros eventos que cada quien festeje durante el segundo mes del año.
En este mes, también, se festeja en México el día de la Constitución (5). Se festeja una Carta Magna que ha sido ya reformada desde sus cimientos y empieza a perder su espíritu. Sumado a que en la práctica las fuerzas oficialistas hacen de ella una oda a modo y la cumplen bajo sus propios criterios de interpretación. Y si no les acomoda la reforman: porque pueden. Por lo que el día de la Constitución se va volviendo un día más bien triste. Queda ya muy poco de lo que fue el país. La transformación es una realidad consumada. México ya cambió. Los usos y costumbres sustituyeron la independencia de poderes y hoy todo el poder se concentra en Palacio Nacional. Sólo falta que se entregue al poder ejecutivo la responsabilidad electoral y parece que estamos por verlo. Porque pueden y quieren cambiar todas las reglas y arrasar con todo lo que no sea oficialista. Un país con 32 entidades federativas y una metrópoli capitalina, nutrida de diversidad, se quiere moldear bajo una sola forma y se pretende ser gobernado por una sola fuerza política. En el 2018 nos engañaron. Hoy todo cambió y hay que volver a aprender a vivir en un país que volvemos a conocer. No hay espacio para la discusión. Ni para el disenso. Por eso a mí ya no me gusta escribir como antes del acontecer nacional. Hoy sólo hay polarización y escenarios de dominación. México ha cambiado tanto que por primera vez dará la espalda a la isla cubana para conservar sus posibilidades diplomáticas y comerciales con su vecino del norte. Lo nunca antes visto. A la par que se nos dice una y otra vez que somos soberanos.
Y tú... ¿qué festejas este febrero?