... deliberado.
El cansancio tiene sus ciclos. Los cuales dan pie a las horas de descanso, reposo, calma y sueño. Cuando planeamos las actividades de nuestra vida no siempre apreciamos el agotamiento que implica llevar todo a buen término. Así como, a veces, tampoco calculamos cuánto tiempo nos va a implicar hacer todo lo que nos hemos propuesto. Con los años aprendemos a distribuir mejor nuestro tiempo y concluir más eficientemente nuestro quehacer. A agotarnos menos. Sin embargo, hay un acto deliberado en el mantenernos ocupados y el cansancio que esto conlleva. Como un acto de resistencia en protesta por nuestro estar vivos y ser conscientes de nuestra existencia. El sentirnos vivos gracias a nuestro estar en actividad constante. A veces, a menor esfuerzo, mayor cansancio. Otras veces, a mayor ocupación, menor agotamiento. También la inactividad agota. Toda actividad requiere hábitos y costumbres. El agotamiento también cansa. Etcétera.
Y tú... ¿cuándo te agotas?
Buenas noches.