...de vida.
La vida es casi un suspiro... un largo suspiro, diríamos si quisiéramos ser precisos y no solamente poéticos. La vida es un suspiro y la muerte es dos. Porque la muerte es el último gran aliento...el último gran respiro. Que deja a los vivos sin aliento. Volvamos a la vida. Es efímera. Es volátil. Es frágil. Y, a la vez, sus raíces son profundas. Su fortaleza ejemplar. En la vida se conjuga la dialéctica de tal suerte que lo simple y lo complejo se diluyen en el amparo de un respiro. De un suspiro.
La vida también habita la relatividad del tiempo, nos parece larga y nos parece corta, simultáneamente. Se pasa rapidísimo, decimos. Tanto como sentimos su lentitud conforme se habita cada día. La vida es susceptible de alegrías y tristezas, lo cual también relativiza la percepción humana acerca de su propia existencia. En un suspiro queda atrapado el llanto. En un suspiro se aviva la nostalgia de la felicidad. En un suspiro pasan los años.
La vida es la suma de instantes.
Y tú... ¿por qué suspiras?
Buen martes.
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