domingo, 24 de julio de 2016

domingo de paz...

Probablemente el domingo es el día más enigmático de todos los días de la semana. Nos abraza el descanso. Nos brinda un suspiro de espiritualidad. Es el tiempo dedicado a preparamos para la nueva semana que empieza. A veces, es el día de la familia, de los amigos o simplemente... el día del hogar. Se cubre de cierta nostalgia o melancolía. Sabe a regalo de libertad breve. Y siempre se acompaña de un aire más ligero... como si por un instante perdiéramos el peso de nuestras tareas pendientes y éstas, en vez de responsabilidades, se tornasen ocupaciones reconciliadas. La semana con sus angustias quedó atrás y la esperanza de un comienzo, como una oportunidad renovada de cumplir con nuestros anhelos, se abre ante nosotros cuando sentimos que llegado el lunes podremos hacerlo mejor. Quizá son tales expectativas lo que hace que el inicio de cada semana nos haga amanecer ya cansados...


Y tú... ¿qué vas a hacer esta semana?




¡Dichosa última semana de julio y felices noches de verano!
...llenas de magia de tortuga...

sábado, 23 de julio de 2016

luna llena...

de viento, lluvia y sol.


La vida no es un juego en el que se gane o se pierda. En estricto sentido...no es un juego. Disponemos sus reglas de acuerdo con aquello que tiene sentido dentro de nuestro entorno cultural y con base en aquello que valoramos como personas. Dibujamos nuestra figura a través del espejo de nosotros mismos, de quienes son parte de nuestra vida y del entorno social al cual pertenecemos. La imagen de nosotros mismos se nos aparece sin fisuras en el margen. Es un trazo acabado, cuidadosamente delineado, luminoso y colorido...sin embargo, es un trazo que es real gracias a los claroscuros que lo hacen posible. No importa cuán radiantes nos apreciemos a través de nuestros ojos...existe un punto ciego...del cual solo la experiencia compartida nos puede dar cuenta con exactitud. Todo aquello que afirmamos ser se forja conforme nuestro carácter es capaz de acrecentarse bajo la mirada de los otros y a la luz de nuestros errores, debilidades y defectos. Podemos escapar de todas las miradas. Pero jamás podremos escapar del escrutinio de nuestras propias verdades. En nuestro fuero interno, en nuestra soledad y en nuestros días más oscuros somos incapaces de mentir...de mentirnos a nosotros mismos. Pero es tal la decepción que podemos llegar a sentir de nosotros mismos, cuando descubrimos que no hemos alcanzado ser la figura bajo la cual nos imaginamos, que preferimos proteger con gran ahínco los rincones más recónditos de nuestra vanidad. Finalmente, es más sencillo reprochar a otros la responsabilidad de aquello de lo que carecemos. Como más satisfactorio es compadecernos de nosotros mismos y apelar a la compasión para justificar nuestros horrores. 

Ser humanos es también ser débiles. A veces llega el tiempo de reconocer que hemos perdido...no siempre se trata de tener la razón. Ganar solo tiene sentido si asumimos la vida como un juego de muerte: una batalla en la cual solo se trata de sobrevivir a toda costa. El fracaso, el error, la equivocación, la pérdida, el desamparo, el extravío...nos son tan propios como la felicidad. La vida es una aventura llena de metas, logros, retos, aspiraciones y satisfacciones. No hay un mapa fijo de ruta. No hay otro destino que el que decidimos forjar con nuestras propias manos. Y en este camino, si nunca sentimos que hemos fallado...lo más probable es que algo estemos haciendo muy mal. O esperamos muy poco de nosotros mismos o nos conformamos con el convenio objetivo del "éxito" en el cual las cartas están marcadas y nunca corremos el riesgo de barajarlas con los ojos cerrados: de sorprendernos ante lo impredecible. Y lo más seguro es que, creyendo que todo está bajo nuestro control...nos estemos perdiendo de vivir aquello que realmente vale la pena ser vivido. Dormidos en el aletargamiento de palabras que nunca se atreven a ser dichas. 

Hacer lo correcto, hacer lo justo...poco tiene que ver con las reglas bajo las cuales nos comprendamos a nosotros mismos, mucho menos tiene que ver con lo que las personas esperan de nosotros o piensan que debemos hacer de acuerdo con sus parámetros de moralidad. La mayoría de las veces se trata de trascendernos a nosotros mismos y reconocer que hay motivos más loables que la simple conservación de nuestras razones y certezas. Que la sobrevivencia es el reducto de la mezquindad y que la vida es un caudal totalmente fuera de nuestro control.

Cada vez que tropezamos, crecemos. Y cada vez que crecemos alcanzamos el verdadero valor de nuestra libertad. 


Y tú... ¿te atreves disculparte por tus errores?



Feliz sábado hermosas y libres tortugas....

domingo, 10 de julio de 2016

25 años...

...de crecer y vivir. 

Llegó el día de la gran reunión, hace un mes, tuvimos la dicha de compartir un encuentro de compañeros de Colegio (o de Preparatoria según sea el país), conmemorando 25 años de habernos graduado del bachillerato: "Generación 1991" del Centro Educativo Isaac Newton. Quito-Ecuador.

Confieso que tuve un momento de "pánico escénico", pese a la gran emoción y expectativa que habitaba en mí, sobretodo, al ser considerada para poder coincidir con la fecha en que fuimos convocados. Finalmente, recuperé el entusiasmo y me regalé la posibilidad de vibrar por unas horas al ritmo del bello pasado que compartimos. 


Lo que ocurre a lo largo de la vida es que nos vamos configurando con base en las experiencias comunes. Es obvio que cada uno de nosotros teje su propia historia, conserva sus propios recuerdos y atesora de manera única y particular cada una de estas experiencias. Al mismo tiempo, hay un pedacito de cada uno de nosotros en quienes han formado parte de nuestra vidas, así como, en nuestro corazón vibra un latido de cada uno de quienes han coincidido con nuestro camino. Gracias.


Fue un día realmente feliz, lleno de detalles y sorpresas hermosas. Los abrazos, el cariño, el reencuentro de las sonrisas. La emoción del relato. La certeza de tener un pasado. La dicha de habernos convertido en las personas que soñamos ser. La amistad más allá de cualquier frontera. El cariño infranqueable de una adolescencia bien vivida. La fraternidad y la solidaridad de un grupo de amigos que ahora se descubren a partir de un nuevo rostro. El orgullo de nuestros logros, que son, de muchas formas, logros comunes.


La emotividad fue más grande que cualquier relato y se abrió la puerta para volver narrarnos. Se antojan más encuentros renovados para saber más detalles de cada una de nuestras vidas. Reír, sonreír, bailar y conversar con alegría. Una y otra vez...una vez más.


Por mi parte, hay muchas cosas que contar, 25 años son, finalmente, 25 años. Además de que descubrí mi identidad "Nini"... con algunos agregrados... ni joven, ni estudio, ni trabajo, ni casada ni hijos. Lo cierto es que no tengo nada que lamentar. 


La juventud después de los 40 es, probablemente, la mejor de todas las juventudes. Bauticé esta década en la que nos encontramos, como "la última juventud y la primera vejez"... definitivamente, el mejor espacio de la vida adulta. La serenidad mezclada con la apertura al futuro, sin haber perdido la frescura y la esperanza de los primeros sueños. Logros fincados y nuevos sueños por venir. Ya no somos unos desconocidos para nosotros mismos y, una vez que logramos superar la frustación de todo lo que no fuimos o hicimos (por elegir ser y hacer lo que en su momento valoramos como lo más importante), sólo queda la satisfacción de descubrirnos como arquitectos e ingenieros de nuestro destino. Con la bendición de que todavía queda un largo trecho para tomar nuevas decisiones y cultivar los anhelos pendientes. Conservamos la docilidad de quien es capaz de dejarse conmover por otras vidas, junto con la fortaleza de conservar nuestra esencia como el bastión de nuestro carácter. No pudo ser mejor el momento para volvernos a ver y, haciendo un alto en el camino, abrirle la puerta juntos a los próximos 25 años que, sin duda alguna, serán aún mejores. 


Vivo en México, sin dejar de conservar un cariño infinito por Quito. El estudio ha sido, en mi caso, la brújula de mis pasos. En enero concluí un doctorado en ciencias, especializándome en la disciplina bioética. Soy filósofa e hice una maestría de políticas públicas. En el camino también he trabajado en distintos espacios (docencia, investigación, política educativa, bioética, derechos humanos), los cuales no se han renovado todavía y, por de pronto, estoy desempleada. Estoy dedicada a renovar energía y a volver a mí, en medio de la búsqueda de empleo; la cual es un nuevo trayecto cuesta arriba en el que todavía no aprendo cómo caminar con pasos firmes. 


Aún sin haberme casado, he tenido la dicha de amar y conservo la fe en que el hombre nacido para mí llegará en cualquier momento a mi vida y me sorprenderá de manera feliz. Los hijos, será más prudente decir: el hijo, también está en ruta de viaje próxima. Realmente, es mi sueño más grande...ser madre, consolidar una pareja y formar una familia. 


Este año ha sido de transición y consolidación, ciclos que concluyen, puertas entreabiertas que todavía no están definidas y, sin percatarme, me acompañan nuevas preguntas: ¿y ahora qué sigue?¿qué quiero hacer de ahora en adelante? ¿cuál es el lugar para mí? ¿dónde fincaré mi futuro? ¿cuál es mi destino? ¿quién soy ahora que me he convertido en la mujer que soñé? ¿dónde voy a trabajar? ¿a qué me voy a dedicar el resto de mi vida? Y he decidido disfrutar cada uno de estos días nutridos de interrogantes... hasta que los sueños de mi vida me arrebaten una vez más...


Mi días transcurren en medio de un bosque de ensueño, junto a cuatro personas caninas: Mila, Kio, Aika y Kara; y tres persona mininas: Nut, Isis y Aghape. Quienes me mantienen en contacto con la cotidianidad, ocupan gran parte de mi rutina y me enseñan la grandeza del amor incondicional.


Los quiero siempre queridos amigos, gracias por este lindo reencuentro y felicitaciones por la grandeza de sus logros. Que Dios los acompañe siempre. Amén.



Y tú... ¿qué has hecho los últimos 25 años?




Abrazo inmenso lleno de sol y magia de tortuga.
FELIZ JULIO LLENO DE LUZ Y SALUD... 

sábado, 25 de junio de 2016

a siete voces...

A la tierra de quienes descansan, llegaron las estrellas para festejar la luna llena de abril. Birko, el oso hermoso, entregó su corazón para proteger el mío. Descansa en paz... mi dulce ángel de fuerza y luz. Amén. 

La luna llena de mayo despertó con el galardón de la gratitud y los laureles del más bello esfuerzo... para descansar con el arropo de los Andes, quienes arrullaron la llegada del año 43... el primero de una vida plena.

La luna llena de junio, en cambio, nos regaló el verano. En medio de tormentas y lluvias torrenciales, el granizo sacudió ventanas y paredes, la mañana se abrió al sol del amor y los meses por venir prometen la cosecha de todos los esfuerzos consumados.

¿Cuántas veces es lícito entregar el corazón y recibir un no por respuesta? Quizá ni una sola. Todos deberíamos poder anticipar una negativa rotunda y no exponer a ningún ser humano a que, de manera evasiva o mirándonos a los ojos, nos trate de explicar el gran repertorio de sin razones que necesita para simplemente decir: no, muchas gracias, adiós. Siete son las veces que un muro infranqueable se levantó frente al alma de la sirena. Y fueron siete las noches que ella necesitó para aprender a escuchar con el corazón lo que su mente insistía en negar. Siete son las llaves de la libertad y siete son los candados del corazón. Cada llave abre un candado y cada candado abierto nos devuelve un pedacito de corazón entregado. Roto en siete pedazos el corazón, logra volver a sí y ser uno de nuevo: una vez que descubre la última señal de que no será jamás correspondido del modo que sueña y sabe merece. El camino de las siete voces es una dicha otorgada del cielo. Solo aquellos que conocen el camino de la luz saben hacer de los candados libertad. Solo aquellos que se maravillan ante cada llave logran transitar el camino del buen amor y abrazar a su alma gemela. Muchas veces, necesitamos equivocarnos siete veces para aprender y es entonces cuando hemos alcanzado la maestría sobre nosotros mismos. Siete son los dragones que ponen a prueba nuestros sueños no cumplidos. Solo de la mano de un verdadero guerrero, en el que encarna un príncipe honesto, un rey justo y un hombre valiente, se pueden atravesar estos caminos sin desfallecer. Afortunados los hombres y mujeres que logran vencer la vanidad de sus murallas y el orgullo de su soberbia para amar de verdad. Sonreír con ternura y la vida abrazar. Dios perdone a los cobardes que se conforman con satisfacer el mandato oscuro de su alma. Amén.


Y tú... ¿ya eres libre de amar?





¡¡Feliz junio!!

Que con magia de tortuga...
se nutran sus corazones de amor.


miércoles, 20 de abril de 2016

mi hermoso Ecuador...

... vive una estremecedora tragedia: ocasionada por la fuerza de la naturaleza.

La tierra se conmovió desde sus cimientos y numerosos poblados han quedados devastados. El recuento de los daños se incrementa con el paso de los días y la consternación ha despertado la atención y el afecto del mundo entero.

En medio de los estragos del terremoto, destaca la respuesta de los ecuatorianos ante este infortunio. Es realmente admirable, y muy impresionante, la capacidad de respuesta ante la emergencia que está demostrando el pueblo ecuatoriano. Y todo se resume en una palabra: la solidaridad. Probada en hechos. El profundo sentido de responsabilidad social. Las muestras palpables de empatía. Generosidad. Capacidad de organización, coordinación logística, difusión, denuncia y sensibilidad ante al dolor humano. Todas... acciones conmovedoras que dan ejemplo a nuestra humanidad. 

Cada día se van identificando con más claridad las necesidades y se corre la voz de inmediato para compartir las iniciativas y solicitar con más precisión aquello que se necesita y en dónde se necesita. Contagian humanidad. Maravilla la creatividad con que se brindan para cooperar y ayudar. Y logran estremecer nuestros corazones -de tortuga- con la fuerza de su magia.

Un sólo gesto basta para comprender el compromiso de la ciudadanía con dar bienestar y consuelo a las personas más afectadas: hay un video en el que un policía ofrece a un grupo de niños: una función de títeres... Es algo realmente enternecedor. Muestra la disposición de todos los involucrados a moverse de su lugar habitual para ocupar el lugar que otros necesitan. Sin escatimar.

Gracias querido Ecuador por esta lección de vida que están compartiendo con nosotros. En sus corazones nace la fuerza del amor que todo lo hace posible y el abrazo de solidaridad, con que están haciendo frente a la adversidad, nos enseña a todos que nada está perdido y que de granito en granito se construyen los nuevos cimientos de los pueblos de la costa ecuatoriana. Que Dios los acompañe y que viva el Ecuador!!! Y gracias a todos los países que tampoco han escatimado en tender su mano hermana y solidaria. Arriba la América Latina!! Arriba el mundo entero!!! Arriba nuestra humanidad!!



Y tú... ¿vienes a ofrecer a tu corazón?


Amén...


martes, 19 de abril de 2016

currículum...

vitaeEl relato de una vida se borda a través de los detalles...


Tarea quisquillosa, ésta de diseñar tu CV. Quizá la mejor manera de referirnos a esta labor es la habilidad de redactar tu "Hoja de vida". 

Sin embargo... lograr concentrar en una "cuartilla" los datos que dan cuenta de lo que sabemos, la experiencia que hemos tenido, quiénes somos, cuáles son nuestras fortalezas y afinidades, así como, cuáles son nuestros propósitos cuando postulamos a un cargo específico... puede ser un poco ambicioso, e incluso un despropósito, si consideramos que tal vez ya hemos superado la edad promedio de reclutamiento, de acuerdo con los estándares actuales de contratación. Los cuales prefieren juventud que madurez... Prefieren dominio del inglés que consolidación de conocimientos complejos... Valoran más la forma que el contenido. Y se guían bajo el principio de crear una primera imagen... como si se tratase de un acto de seducción o de enamoramiento. Con base en filtros mecánicos que buscan descartar, cuanto antes, perfiles no aptos. Tomando ventaja de la enorme cantidad de personas sin empleo. Y reduciendo a los seres humanos a productos bajo escrutinio de selección, como si los no elegidos fueran menos valiosos que quien goce con la gracia de ser seleccionado. Lo cual es un engaño. El valor del ser humano no está a escrutinio, solamente, la pertinencia de su competencia para ocupar, o no, un determinado cargo. 

Sí parece que quienes modelan estos procesos, desde un lugar de certeza y confort, abusan, de algún modo, del poder sobre las vida de otros seres humanos que recae en sus manos. Muchas veces, de manera fortuita. Y sí parece que la vanidad juega un gran rol en esta nueva forma de seducción (laboral); tanto de quien enlista las cualidades valiosas a ser satisfechas, como de quien se embelece con el afán de satisfacerlas -tanto como un logro personal como un triunfo ante todos los que no fueron elegidos. Y creo que el modelo de competencia no debe basarse en el desdén de ninguno de los competidores, todos merecemos igual reconocimiento por nuestros logros, aún cuando éstos no sean los pertinentes para satisfacer ciertos requisitos específicos.

Hay cierta perversión en este camino obligado de aprender a venderse para obtener un empleo. Por otra parte, tal empleo puede no ser del todo justo, ni tan bien remunerado, pero siempre implica un gran privilegio... y éste es otro de los problemas que enfrentamos: tener un empleo sigue siendo un privilegio producto más de la casualidad que del mérito. Es ineludible el hecho de que lo que no hay es suficientes empleos adecuados, no es que no somos suficientes las personas adecuadas para ocuparlos. Por lo que la pregunta es, si no encontramos uno ¿significa que no somos capaces? Sin olvidar que los desempleados también comemos...

De alguna manera, los criterios de profesionalización y contratación están convirtiéndose en un medio de discriminación ante la poca oferta laboral en el mercado profesional. Cuando, probablemente, lo más importante de estos procesos, necesarios e importantes para lograr el encuentro entre la persona más apta y la necesidad del cargo a disposición, es la posibilidad de acrecentar el universo posible de caracteres humanos y no la reducción numérica de sus aptitudes y habilidades. 

El valor de la persona queda diluido ante el utilitarismo y la percepción en boga de aquello que debe satisfacer un candidato digno de ser considerado. Los perfiles se han simplificado a la especialización de saberes específicos y la complejidad, la capacidad de reflexión, así como, los campos interdisciplinarios, sólo por mencionar algunos, quedan fuera de los perfiles que configuran los requisitos de las vacantes, relativamente, a nuestro alcance.

Por otro lado, da la impresión de que no hay una visión de conjunto para valorar nuestra hoja de vida. Por lo que parece que el éxito al hacer un CV radica en lograr, con mucho énfasis en la síntesis, una buena impresión que incluya una mirada general de la persona que hemos elegido ser a través de nuestro desarrollo profesional, con base en nuestro trayecto de formación formal. Destacando, de algún modo, nuestros intereses, algún mérito, nuestras prioridades y aquello que creemos pueda despertar interés en nuestra postulación, antes de ser descartada de ante mano. Y éste sí es un aprendizaje, y un esfuerzo, que involucra nuestro propio proceso de crecimiento; y debemos abrazarlo con empeño en bien de nuestra propia realización.

Confieso que no creo haber logrado estos objetivos, aún. Siento que es una meta que se va puliendo sobre la marcha. Una vez que no he recibido respuesta a una sola de mis solicitudes de empleo, ni tampoco he sido elegida para avanzar a otras fases del proceso, como la entrevista u otro tipo de acercamiento que me dé la oportunidad de darle voz a mi hoja de vida. Definitivamente, un gran obstáculo ha sido no encajar a cabalidad en ninguna de las ofertas disponibles. Y, de antemano, parece una batalla perdida. Pero dicen que "no hay peor lucha que la que no se hace", así que será cosa de seguir intentando e insistiendo. 

Todavía no imagino cuál será el acto aleatorio que me vuelva elegible y elegida para volver a las filas de la población económicamente activa. No está siendo una tarea fácil. Trato de hacerla lo más satisfactoria posible y, conforme pasan los días, reduzco más y más mis expectativas. 

Parecería que mi perfil se ajusta a una amplia gama de posibilidades laborales, lo cual es, en realidad, mi mayor desventaja. Mi edad no juega a mi favor, pues hay convocatorias que dejan de estar a mi alcance de inmediato. Por otra parte, a pesar de mi versatilidad, evidentemente, hay muchos campos de conocimiento fuera de mi experiencia y no he encontrado, hasta ahora, una vacante que se ajuste a mis áreas de especialización. Y las que podrían ser afines, o las que me calzan mejor, de todos modos incluyen otros rubros que no han sido explorados por mí, habilidades con las que no cuento o aptitudes que debo retomar y ejercitar con mayor ahínco. 

También es cierto que algunas de las convocatorias devienen en una lista milagrosa y quienes las diseñan parece viven en una realidad paralela. No dudo de que hay muchas personas más aptas que yo para estos puestos, lo cual implica mucha fortaleza de carácter, pues uno termina sintiéndose inútil y tus propios méritos se diluyen como agua, una vez que descubres todo lo que no sabes, toda la experiencia que no tienes, todo para lo que no sirves. ¿Realmente tiene que ser tan opresivo este proceso? No lo creo, pero sí creo que es uno quien decide cómo tomar este camino y elegir no verse oprimido durante el trayecto.

Mientras tanto... disfruto y aprendo de modelarme a mí misma cada que vez que parece que pude haber encontrado una oportunidad para ser elegida. Gozo de mis días en casa y me ocupo creativamente de mí. Creo que al fin logré una versión ejecutiva adecuada de mi hoja de vida, así como, una versión extensa mejorada; que incluye más detalles para quienes gusten de leer, mirar más allá de las primeras impresiones y sean asiduos de interrogarse por el quién y porqué de nuestro ser humanos. En realidad, esta versión es más oportuna para conversar en una primera entrevista... que espero llegue pronto y estar lista para convencerlos con mi presencia y elocuencia...

Me desprendí de muchos aspectos que solía incluir y esto ha sido satisfactorio. También me enfoqué más en la presentación y en brindar información tabulada sobre la forma en que yo misma aprecio y resumo aquello que me caracteriza. Es una manera de depurar el relato de ti mismo y tú mismo revalorarte y mirarte bajo la mirada de un futuro nuevo; dejando atrás el peso y las cargas del pasado: una forma de separar los resultados obtenidos de los procesos que los hicieron posible. Desistí de referirme a otras personas involucradas en alguna de mis experiencias, porque aunque lo hacía por respeto y reconocimiento, me di cuenta de que es información personal que no me pertenece sólo a mí. Y descifré que, tal cual es el acto de seducción, hay que aprender a desvelarse poco a poco. Yo, al igual que en el amor, solía volcarme por entero con el afán de mostrarme íntegra, cual creo que soy, desde la primera impresión... o desde la primera cita... Parece que éste no sólo es el gran error por el cual no encuentro empleo... sino además... la razón por la que sigo soltera. En el nuevo mundo de la información menos es más, y más es, casi siempre, sólo confusión.



Y tú... ¿tienes la fortuna de un trabajo?




Feliz martes
queridas tortugas...
Y que el Dios del empleo
nos colme de bendiciones
a todos por igual.
Gracias...

lunes, 18 de abril de 2016

10 días...

sábado, domingo, lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábado, domingo, lunes... ¿sin magia de tortuga?

1. Quisiera acortar la velocidad del tiempo para ir más a prisa con mis tareas cotidianas. O que mi cuerpo fuera más rápido que mi mente. O que mi mente fuese más lenta en el tiempo. Y lograr abrazar el presente. Olvidar el pasado y dejar de soñar con el futuro.  -Pensaba una sirena. Su piel tornasolada resplandece. Atrapada en la oscuridad del mar profundo, su luz respira...mientras duerme.

2. Despertó intrigada por sus sueños y se preguntó ¿a qué le tememos, en realidad, cuando sentimos miedo?. Tener temor es un no tan poderoso sentimiento... pero sí: la más vulgar de todas nuestras pasiones. Se apodera de nosotros bajo la forma de la mezquindad, el capricho, la arrogancia, la cobardía, el sollozo, la mentira, la crueldad, el olvido, el abandono, la desconfianza, el prejuicio, la enfermedad, la hipocresía, la injusticia, los celos, la soberbia, el orgullo, la humillación, el abuso, la injuria, el despojo, la envidia, el insulto, los golpes, la rabia, el rencor... Es la cuna de todas nuestras violencias. Y, si lo permitimos, domina en nuestras vidas: mucho más de lo que deberíamos estar dispuestos a ofrecer en sacrificio. -El sueño venció una vez más a la sirena. Su alma era traslúcida y su corazón azul.

3. Despierta... despojada de tales temores, siente temblar las aguas, como si se anunciase la llegada de una inmensa ola que arrasa su mundo. Pensó... ¿y si sólo fuera un sueño? En ese momento, escuchó el canto de su caracol que, a lo lejos, le cantaba al oído una vieja melodía. Y en su corazón algo le decía: -pronto, muy pronto. Pero ¿qué es eso que tanto anhela la sirena? Nadie lo comprende. Y ella... ¿lo sabe? ¿Es el fin de los tiempos o el inicio de una Era?

4. Transmuta su piel. Las ideas de ayer se vuelven otras y olvida el lenguaje del tiempo. Como si, dentro de sí, llevara un ritmo propio...una cadencia solo suya. ¿Y es que existirá la magia que logre descifrar los acordes de su piel? ¿O la voz que sepa escuchar su canto...sin desesperar? ¿Cuál es el milagro que devolverá la vida a su corazón? El rostro que vuelva a descubrir en ella la sonrisa. La caricia con pausa. Aquel ser mítico que quiera tomarla de la mano para no dejarla ir. Esa alma valiente que decida con ella caminar un sendero por ninguno conocido. -Ella no lo sabe.

5. Descifra la fe de la que proviene toda su fuerza...como el sol que asoma a través de las aguas del océano y le muestra el camino de sus pasos... la huella de sus sueños. Y el destello le permite ver nuevos horizontes. Totalmente desconocidos para ella. ¿Será posible? Volver a descubrir un mundo nuevo. Justo cuando parecía que todos los caminos habían sido recorridos. ¿Será ésta la magia del amanecer?

6. Junto a ella titila algo. Le cuesta distinguir su forma. No sabe cómo tomarlo. Tampoco sabe si es suyo. La sirena cierra los ojos, una vez más, e imagina todas las posibilidades que se abren frente a sí. Los vuelve abrir y descubre que sigue profundamente dormida. Y que no puede confiar en lo que ve brillar. Parece que es sólo el reflejo de la luna. Pero quisiera que fuera una propuesta de amor...

7. Esta vez sueña sobre un sueño añejo. No percibe que sigue sin despertar. Es casi un fantasma. Sin aliento. Empieza a recordar aquellas pesadillas. ¿Pasó o no pasó? Se estremece. Se enfurece. Quiere entender porqué todo ocurrió de tal modo. ¿Extravió su relato feliz? Logra silenciar el oleaje. Logra recuperar el tiempo perdido a través de su pensamiento. Parece que flota en un espacio nuevo y lleno de lugares para visitar. Parece que nada más importa...¿Es acaso posible olvidar por completo nuestros tormentos? Cuan inmenso el océano: inmenso el perdón.

8. Terminó la peor batalla de su alma. ¿Alguien sabrá sobre los lugares que transitó durante su viaje al infinito? ¿Alguna vez querrán escuchar los secretos que trajo consigo? ¿Quién la volverá a ver a los ojos? ¿Será su mente capaz de poner en palabras el tesoro que quiere compartir? Sólo escucha el eco del mar. Y teme que, al despertar, nadie la pueda hallar...

9. Finalmente, llegan la certezas. Sin prisa. Desprendida de todo lo que alguna vez la aprisionó. Entera. Victoriosa. Sana. Fuerte. Disfruta mantener los ojos cerradas. El pulso calmo. Contemplando la belleza: en medio de las tempestades que la rodean. Y, esta vez, ni un terremoto logrará arrebatar la firmeza de su pisada. En el ocaso del día...la mariposa de las buenas noticias se acerca.

10. Al llegar su nuevo amanecer, quiere hacer tantas cosas...que no sabe bien por dónde empezar. Quiere contar su vida en 40 libros y más... ¿Quién le regalará el número mágico que elegirá su primer relato? Quizá durante esta última noche de sueños encuentre la combinación afortunada de su suerte. De cualquier modo, eso ya no importa tanto. Porque su vida ya no necesita de sus sueños para prefigurar su realidad. Ella ahora tiene la forma del tiempo en sus manos. Y el arte que ganó para sí... es vivir y soñar sin distinción alguna en el espacio: en plena comunión con la verdad.


Y tú... ¿quieres vivir el sueño de la sirena?



Feliz semana
hermosas tortugas...
que viajan sin miedo
a través de los océanos
de la vida.
Que los delfines enamorados
bailen al ritmo 
del tiempo nuevo
de la sirena...
quien no desespera más
porque guarda en su corazón
una perfecta estrella de mar.
Es así como...juntos
los amorosos
pisan tierra firme.
Amén...