miércoles, 16 de septiembre de 2009

lo inesperado

Esta mañana de lluvia y septiembre, el bosque esperaba una amada visita... se iluminó de sol por unos momentos... se dio a la tarea de acicalarse como si de una casa abrieras todas sus ventanas, dejando salir el aire de encierro, prendieras incienso y previeras el mínimo gesto que todo corazon anfitrión alberga... Conforme pasaron las horas... sus ramas se cubrieron de niebla... entero se vistió de blanco... el frío caló entre sus árboles y cayó un poco de llovizna, al saber que nadie llegaría hasta él. Al asomar la tarde, el cielo lleno de claridad lo abrazó... contándole en voz baja el secreto de la oruga, mientras los pájaros entonaban sus voces.

Lo cierto es que cuando menos lo esperas... alguien te recuerda. Por eso... la tortuga sonríe.


Y tú ¿disfrutas el canto de los pájaros cuando la visita amada del bosque se excusa?

Hasta mañana!




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