lunes, 23 de marzo de 2026

plan b...

 ...y revocación de mandato.



Tras haber fracasado la reforma electoral, se propusieron alternativas llamadas el plan B. Entre tales alternativas se abordan precisiones legales para reglamentar la revocación de mandato de manera distinta a como está en vigencia actualmente. Por una parte, se insta a que la periodicidad sea en concordancia con la fecha de las elecciones intermedias, un año antes. Por otro lado, se apela al derecho a hacer campaña, pudiendo hablar sobre la revocación y sobre el trabajo realizado, lo cual ahora es prohibido. La oposición no tiene argumentos serios para objetar tales caprichos. A manera de disco rayado repiten "no es revocación es ratificación", "la presidenta quiere estar en la boleta para favorecer a su partido en las elecciones intermedias" y cosas por el estilo. A propósito de que la única vez que se ha llevado a cabo el proceso lo solicitaron los propios militantes del oficialismo y no segmentos inconformes. Así como, al no empatar la votación con un proceso electoral de mayor envergadura, la participación fue escasa. Sin importar cómo pueda esta reforma beneficiar a la presidenta y al oficialismo, o perjudicarlos, pues la ley no se hace con nombre y apellido sino para preservarse más allá de las personas. Y en garantía de todas las personas, sin excepción ni distinción. Aspecto que la cuarta transformación no ha sabido comprender a cabalidad. Lo importante es dilucidar cuáles son los principios que deben regir la revocación de mandato. Ser solicitada por personas inconformes e informar a la población para que asista a pronunciarse a favor o en contra de la revocación. No es un ejercicio electoral en estricto sentido y no se debe contaminar de contiendas en curso o viceversa. Es un ejercicio de participación ciudadana. Si la persona en turno quisiera defenderse ante el riesgo de ser destituido ¿quién hace campaña para mostrar sus defectos y convencer sobre la causa de la revocación de un mandato en particular? Parecería ser que sólo una instancia neutral podría estar en condiciones de informar a la ciudadanía sobre el proceso y cada persona elegir libremente con la información a su alcance. El oficialismo lo hace sonar todo muy racional, sumar los ejercicios de votación en un mismo día electoral para ahorrar recursos, y hablar para defenderse y dar a conocer las virtudes de su mandato como algo justo. El ejercicio resultará en una vergonzosa simulación. En caso de pasar el plan B en las cámaras. Y es tan amplio el margen de aprobación con el que cuenta el actual mandato presidencial y las filas del partido oficial, que si no se aprueba el plan B, cuando sea pertinente solicitar la revocación de mandato conforme a la ley vigente, con o sin mucha participación, el mandato quedará decorosamente protegido. Cual legado de honor patriarcal. Porque la lógica del partido de la actual mayoría se asume como una totalidad de la cual todos participan como emanación de existencia real. Como un todo encarnado.


Y tú... ¿confías en el oficialismo?

Buen inicio de semana
mágicas y queridas
tortugas de paz.

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