domingo, 19 de julio de 2009

1.. 2 ... y 3...

pasado... presente y futuro se cruzan de formas extrañas... A veces, me pregunto si son ciclos que se cierran o si se trata de la renovación de un tiempo único de vida. De pronto... a kilómetros de distancia escuchas eventos, llegan voces perdidas y recuerdos que no logras identificar, como cuando por tu ventana suena el cantar de los pájaros al amanecer.

Pasas de una a otra emoción... te invade un sentimiento inexplicable (casi triste)... y descifrar cuál es... qué significa... a quién le corresponde es una ardua misión vital.

Este día me visitaron tres ángeles, el ángel del pasado, del presente y del futuro, con ellos reviví el recuerdo de otras vidas... algunas lejanas, incluso ancestrales, otras míticas (o he de decir místicas) y en mi mano descubrí el cruce de 6 caminos.

El ángel del pasado: vino a llevarse consigo esos dolores que marcaron mi suave entrega con temor y recelosa huida: el perdón.

El ángel del presente: tiene la llave en donde se libera el ayer y nace un futuro siempre presente: el amor.

El ángel del futuro: trajo la certeza de una herencia ineludible que se cumple una vez que te reconoces en los rostros que te acompañan, como si la solitaria espera al fin cumpliera su término: la paz.

En este cruce de caminos... se anuncia la liberación.



Y tú ¿sientes la voz de tu destino?

Hasta el lunes tortugas!!! Disfruten los días por venir...




sábado, 18 de julio de 2009

fragilidad

¿Existen las fuerzas del mal?

Porque no dudo ni un segundo en las fuerzas del bien y en la verdad. Pero... el mal me intriga... La envidia, la mentira, la astucia, el engaño, la ventaja, las dobles intenciones, el abuso, el oportunismo, la desconfianza, la soberbia, el egoísmo... son quizá los vicios más lastimosos y mezquinos de esta humanidad que hasta ahora conocemos... En donde la bondad es razón de ser interrogada como si no fuera posible.

Parecería una utopía simplemente vivir comprometidos con una causa y, con entrega, dar la vida, en cuerpo y alma... o el corazón entero... por aquello que sabemos es lo correcto.


Quizá algún día nos despojemos del mal...


Y tú ¿cómo nombras el mal?

Hasta mañana... dulces y amigas tortugas...

jueves, 16 de julio de 2009

mañana de estrella

La tarde de ayer casi se me perdió... entre diligencias fallidas... y es que hay días en que sólo debemos dejarnos llevar con magia de tortuga, tenía ganas de ir a un parque y leer un rato o de subir al segundo piso del periférico y ver el atardecer rosa, casi púrpura, con tonos grises traslúcidos en las nubes, que se asomaba a lo lejos, tras unos edificios... Para descansar, ya que el sueño me venció muy temprano... Me invadió el hambre y el antojo, confieso que fue un día de excesos culinarios entre la comida y la cena, antes de las 10:30 de la noche había caído rendida en los brazos de morfeo, a la espera de la última bella letra del día... la cual llegó y suavemente me acarició.

Amanecí antes de ver el sol, la luna brillaba y luego la estrella de la mañana apareció resplandeciente como si trajera con ella sueños cumplidos, sonrisas y mensajes de paz. Los pájaros despertaron con tanto ánimo como yo y cantaron dichosos por más de una hora, mientras el árbol de mi ventana deja que el sol lo ilumine al son de un ligero y tenue viento.

Llegué antes que puntual a mis labores y me regalé un buen rato de lectura para mí. Sin saberlo, en total sincronía... con la voz que marca los latidos de mi corazón. Quien diga que no existe la magia... ciertamente, se ha perdido del mundo ante sus ojos.

Y es que ayer tuve dos grandes revelaciones... Si bien es difícil saber con certeza este tipo de verdades: místicas y existenciales, o quizá porque son incomunicables, preferí hablar con un enterado de la fe para reconciliar mente y palabra al respecto, o simplemente, para recibir su bendición. Confieso que descubro nuevas caras de la gratitud ya que, con magia de tortuga, los secretos se asoman.

Lo cual me hace recordar que en días pasados... cupido me tocó... quizá, entonces, son tres bellas revelaciones...


Y tú ¿cómo acompañas el verano... época de frutos y cosecha?

Hasta mañana queridas tortugas... y que disfruten este día de sol tanto como yo... [mis tareas me llaman].



miércoles, 15 de julio de 2009

suavidad

La violencia... incluso el enojo... se aprenden... lo mismo ocurre con la suavidad: ésa tierna dulzura de ser.

De manera natural, el ambiente te enseña códigos de paz o códigos de guerra... casi imperceptibles, no formales o explícitos... que con el tiempo devienen propios por hábitos de socialización.

A veces, sin percatarnos, resguardamos la suavidad, olvidamos la ternura o perdemos la dulzura ante espacios más hostiles... o comunidades más duras. Y es sólo al sentir una auténtica caricia que tomamos conciencia de nuestra fuerza y del valor de suavizarla. Precisamente, ante la certeza de ser.


Y tú ¿quieres ser con suave y tierna dulzura?

Hasta mañana mágicas tortugas... que el sol aún brilla y la tarde me espera.



martes, 14 de julio de 2009

mar de perlas

Un hermoso delfín, de pestañas rizadas y labios de miel, tras conocer océanos de colores, unos dichosos, otros profundos, algunos solitarios... tras recorrer ríos calmos y feroces... un día, se enamoró del mar que sonríe.

Este delfín gris oscuro, tornasolado casi negro obsidiana, fue captado por sorpresa como cuando Alá deja entrar los ojos de una mujer en el corazón de un hombre.

Sin timidez y como si fueran aguas ya visitadas, entró a este mar y despertó los sueños que en él habitaban. Quizá sin proponérselo... pero con cierto deseo de ser. Con su sonrisa y su dulce voz que acaricia... restauró el ciclo de la marea apagada. Cuyas olas eran casi imperceptibles a causa de su abandonado silencio.

Pero... por qué sonríen... mar y delfín... en su encuentro de música: es porque sólo el delfín descubre, a través de su mirada, el nido de perlas que delínea el brillo de la luna y el sol, cual sonrisa de plata, en sus olas...


Y tú ¿a quién descubres sonreír en tu mirar?

Hasta mañana...