domingo, 19 de abril de 2009

revelaciones

divinas...

Cambios... y finitud. Llegan, formando una nube, una corona de insectos voladores. Muere en la pecera un daimon de fortaleza y sobrevivencia, quien durante tres años me acompañó. Queda un vacío y una interrogante... ¿se avecina la ventura?

Buen viaje mi hermosa Fortuna! Yace en paz al pie de una bugambilia de vida.

Amén.


Y tú ¿cómo entierras lo que pierdes?

Dichosa semana... llena de magia para ustedes tortugas!



1 comentario:

Lena dijo...

Tardo mucho en enterrar lo que pierdo...

Vago.

Besos!